Haz tus primeras apariciones entre mayo y junio, y después de la cosecha anima las mesas de todos nosotros. Estamos hablando de cerezas, frutos exuberantes del cerezo del género Prunus y de la familia Rosaceae. A este árbol, a diferencia de otros del mismo tipo, no le gusta ser podado. Cuando se interviene en las ramas con cortes agresivos o drásticos, la planta inmediatamente hace sentir su decepción, luchando por curar las heridas y emitiendo un líquido gelatinoso que gotea en diferentes partes del árbol.

podar cerezos

La necesidad de podar el cerezo proviene del hecho de que en los primeros años de vida el árbol tiende a tomar una forma poco estética. La poda también puede realizarse en el árbol adulto, pero en este caso se trata de una intervención con fines productivos; es decir, para estimular la producción de frutos más sanos y dulces.

Teniendo siempre presente que el cerezo puede no ser podado en absoluto, no hay nada que impida la intervención en caso de necesidad.

Poda de formación de los cerezos

La poda de los árboles de cría o de formación debe realizarse durante los dos primeros años de vida del árbol. Durante esta fase trata de darle a la planta la forma deseada. El período ideal para esta poda es entre finales de primavera y principios de verano. En los árboles jóvenes es mejor podar durante el verano porque las temperaturas suaves facilitan la curación de las heridas. Esta poda, en el cerezo dulce, puede realizarse hasta el cuarto año de vida del árbol, porque da frutos a partir del quinto año.

El corte debe hacerse con herramientas limpias y desinfectadas para asegurar que la planta no se contamine o sea atacada por el moho que podría pudrir las ramas, la dirección del corte debe ser oblicua.

Poda del cerezo adulto flor de cerezo

Diferente es el período de poda del cerezo adulto; en este caso es posible intervenir también en invierno, practicando la llamada poda en seco. El período ideal es entre finales de enero y finales de febrero. En este período se realizan los cortes de retorno; es decir, el acortamiento de las ramas que parecen mostrar signos de mala producción. Si el árbol se cultiva en una zona de clima particularmente frío, es mejor evitar intervenir en invierno; en cualquier caso, hay que descartar los días de helada.

La poda de producción también puede hacerse a finales del verano, evitando categóricamente el período de crecimiento y los períodos que coinciden con el desarrollo de los brotes, la floración y la fructificación. Así, en resumen, el período de poda del cerezo cae entre la primavera y el verano en la planta joven, mientras que el adulto debe ser podado al final del invierno o al final del verano. Los cortes deben ser ligeros, en dirección oblicua y deben hacerse con herramientas limpias y desinfectadas, tanto antes como después de su uso.